Residencia histórica construida en una antigua mota caudal, catalogada ya desde el s.X.

 

El Señor de Momas rindió pleitesía a Éléonore de Comminges, tutora de Gaston Phoebus, y a éste, el 14 de Febrero de 1343.

 

Varios censos dan fe de que el bien se mantuvo en manos de la misma familia hasta la Revolución.

 

Los Jardines Restaurados, según el plano conservado en la memoria por uno de los últimos jardineros del Castillo, presentan a los visitantes más de mil plantas de flor y verduras raras de ayer y de hoy.

 

Gracias a su propietaria se conservan en estos jardines las especies más variadas. Es aquí sin duda donde pueden encontrarse los encantos perdidos de la antigua residencia de los Señores de Momas.

 

Se puede así saborear de nuevo el « jamón del pobre » (especie de salsifí cuyo gusto recordaría al del jamón), « la espinaca fresca » y la « espinaca perpetua », primera verdura importada por las legiones Romanas. las variedades del manzanos autóctonos, con nombres maravillosos como « sangre de boueilh« (sangre de buey), que bien podría tratarse de la manzana de Blancanieves, la « Roussanne », de Monein, melocotón famoso de la zona de Béarn, conviven con las feijoas.

 

Ya es una antigua tradición familiar, porque el abuelo de la Sra. Teillard, botanista y boticario, había hecho plantaciones de « medicinales » llegadas de la selva tropical de Puerto Rico para enviarlas a varios países.

 

En la actualizes, la Sra. Teillard ha sabido dar nueva vida a este rincón de la autentica tierra bearnesa y le complace ensenarlo a los visitantes.

 

En las cercanías se puede ver una granja que produce setas pleurotas y comercializa productos de la granja.

Residencia histórica construida en una antigua mota caudal, catalogada ya desde el s.X.

 

El Señor de Momas rindió pleitesía a Éléonore de Comminges, tutora de Gaston Phoebus, y a éste, el 14 de Febrero de 1343.

 

Varios censos dan fe de que el bien se mantuvo en manos de la misma familia hasta la Revolución.

 

Los Jardines Restaurados, según el plano conservado en la memoria por uno de los últimos jardineros del Castillo, presentan a los visitantes más de mil plantas de flor y verduras raras de ayer y de hoy.

 

Gracias a su propietaria se conservan en estos jardines las especies más variadas. Es aquí sin duda donde pueden encontrarse los encantos perdidos de la antigua residencia de los Señores de Momas.

 

Se puede así saborear de nuevo el « jamón del pobre » (especie de salsifí cuyo gusto recordaría al del jamón), « la espinaca fresca » y la « espinaca perpetua », primera verdura importada por las legiones Romanas. las variedades del manzanos autóctonos, con nombres maravillosos como « sangre de boueilh« (sangre de buey), que bien podría tratarse de la manzana de Blancanieves, la « Roussanne », de Monein, melocotón famoso de la zona de Béarn, conviven con las feijoas.

 

Ya es una antigua tradición familiar, porque el abuelo de la Sra. Teillard, botanista y boticario, había hecho plantaciones de « medicinales » llegadas de la selva tropical de Puerto Rico para enviarlas a varios países.

 

En la actualizes, la Sra. Teillard ha sabido dar nueva vida a este rincón de la autentica tierra bearnesa y le complace ensenarlo a los visitantes.

 

En las cercanías se puede ver una granja que produce setas pleurotas y comercializa productos de la granja.